La creencia culpable de todo tu sufrimiento.

¿Qué es lo que buscamos? ¿Vivir una vida de paz y plenitud, en contacto con nosotros mismos y los demás, en armonía con nuestro planeta y toda la vida sobre él? ¿O una vida de constante sufrimiento, descontento y estrés, desconectados del planeta y su infinita belleza?

Podrás estar pensando que es una pregunta sin sentido, pero… ¿Qué indican tus acciones del día a día? ¿Qué estás eligiendo a diario?
Es difícil ser conscientes de esto, pero a cada momento ponemos en evidencia una creencia profundamente arraigada en nuestro ser: “Necesito algo más”. ¿Lo identificas?

Es esta idea la que nos mantiene en la ilusión de pensar “Seré feliz el día en que…”. Es la trampa mental que justifica y nos sumerge en interminables rutinas y sacrificios, yendo de una tarea agobiante a la otra, con la esperanza que la siguiente cosa que logremos nos traerá la tan anhelada felicidad.

Esta creencia apaga nuestra conciencia del momento vivido, y convierte el maravilloso mundo multicolor tridimensional en el que vives en una plana y gris experiencia a la que sobrevivir.

Aquí un listado de las distintas formas en que se presenta este pensamiento. ¿Alguna te suena familiar?
– “Cuando me compre ese auto”.
– “Cuando tenga las vacaciones que sueño”.
– “Cuando consiga el trabajo que quiero”.
– “Cuando logre que reconozcan mi talento”.
– “Cuando baje de peso”.
– “Cuando alcance mi máximo potencial”.
– “Cuando encuentre a la persona adecuada para mi” (que usualmente luego se convierte en un “Cuando me deshaga de esta persona”).
– “Cuando tenga hijos” (que luego pasa a ser “Cuando mis hijos dejen casa”).
– “Cuando me retire”.

“Cuando logre esto… Ahí finalmente podré relajarme, estar en paz y encontrarme completo. Sin dudas en ese me sentiré feliz, no ahora…”

Esta creencia inconsciente nos confunde. Nos mantiene buscando la felicidad en dos lugares donde jamás la encontraremos: Fuera de nosotros mismos y en el futuro. Es un juego que nunca podrás ganar… ¿Por qué? Porque es exactamente lo opuesto de la verdad.

La felicidad sólo puede ser encontrada en el aquí y ahora, y nace desde nuestro interior.
Éste es el mensaje esencial de todas las religiones y enseñanzas. Es el significado de fondo de todas las parábolas, sermones y prácticas. Es todo lo que necesitas para vivir una vida plena.

Entonces, la invitación es: deja de buscar.

Esto no significa que debes dejar de hacer cosas o fijarte metas y objetivos en la vida. Significa que debes comprender que hacer, obtener, y poseer cosas no será lo que te traerá felicidad y paz duradera y plena. Ningún objetivo externo que persigas podrá hacerte sentir feliz y completo. Esa es la triste y cruda realidad.

Entonces, si realmente deseamos estar plenos y disfrutar de paz y felicidad duradera debemos deshacernos del hábito mental de “buscar”.

Lo lograremos mediante la observación de nuestros pensamientos, reconociendo las ideas del tipo “Necesito hacer esto” al momento de aparecer, viéndolos como lo que realmente son: sólo pensamientos. No la verdad. No algo que tenemos que terminar. No algo que convierte nuestra vida en una serie de estresantes actividades que debemos finalizar a costa de lo que sea.

Cada vez que esta creencia surja podemos sonreirle, eliminarla, luego tomar 3 respiraciones profundas y sentidas, retornando al estado de conciencia plena del momento presente y deleitarnos con el magnífico milagro de la vida que está frente a nuestros ojos.

Volviendo a nosotros de este modo podremos descubrir que toda la belleza, amor y paz que siempre hemos deseado, está ahí a nuestro lado, sólo esperando a que abramos los ojos y el corazón a ella.

Deja un comentario

Tu dirección de correo electrónico no será publicada. Los campos obligatorios están marcados con *

*
*
Website